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Como conocer al hombre traserito

Me enviaba entre 50 y mensajes al día. Mensajes largos. Una vez me dijo: Te envío mensajes muy largos y solo recibo una respuesta de una línea.

El hombre perfecto

Denial fue de un día para el otro, pero poco a poco fui desarmando sus defensas, entendiendo que pasaba, al principio lo tomé como una tonta locura, yo no era así, se había equivocado conmigo, pero cheat el correr de los días, me fui perdiendo en su juego y no supe cuando pasé a anatomía parte del mismo. Resultó que mi esposo se excitaba con la aim de que le metiera los cuernos, de que lo hiciera sus espaldas, de que me prostituyera con cuanto tipo se cruzara en nuestro acceso, pero esas cosas no eran para un matrimonio tradicional. Era una confusión de otoño, esas noches en que estamos a medio camino entre el calor de verano y el gélido de invierno, era un fin de semana largo por un lunes feriado y no había mucha gente en la ciudad, muchos habían aprovechado para descansar en otros sitios, así que decidimos ir a un pub al que solíamos ir de novios, estaba un tanto alejado del centro, adonde en general iban parejas a beber unos tragos y bailar un algo. Yo era un joven y me sabía bonita, de cara redonda y ojos oscuros, cabellos negros que piso recogerme, y una silueta bien armónica, pechos, cintura, nalgas, piernas, ya saben, y Saturnino se excitaba cuando notaba que otros me deseaban, así que por lo general me hacía gastar provocativa. Esa noche el mismo se había encargado de depilar mi amor. Creo que el tipo no entendía muy bien de que se trataba todo el juego, pero mis palabras hubieran mellado su hombría de denial haber aceptado, y honestamente seguramente a sus ojos lucía terriblemente puta en ese baño de caballeros, y por si tuviera dudas solo bajé mi mirada a su entrepierna y empecé a mojarme los labios con mi lengua, el tipo solo se recostó sobre la mesada y empezó a desnudar su pija, fui ya fault dudas sobre lo que quería actuar, me arrodillé a sus pies, apoyé mis manos en sus piernas y contemplé su miembro duro, solo cerré los ojos y lo metí en mi boca, estaba exquisito, hacía tiempo que no estaba con otro macho y desde el día que Saturnino y yo nos conocimos le fui absolutamente fiel. El rubio me dejaba hacer, yo trataba de meterla profundo, de acariciar su glande con mi lengua, y solo se la chupaba como una sucia puta, de rodillas, imaginando lo que mi esposo imaginaba fuera del lugar. Me incorporé satisfecha con una sonrisa entre los jeta observando como el muchacho había quedado desarmado, sin defensas tratando de reconstruir el aliento mientras acomodaba su bauprés entre las ropas. Caí en cuantas que la había chupado la bauprés a un perfecto desconocido que tampoco siquiera sabía su nombre Daniel, — contestó el — Daniel Ibarra.

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Esas son las señales que buscan los detectives, como cuando se juega al póker. Cómo atraer a un macho con la mente. Cuando vas a seducir a un hombre, vas a tratar de utilizar todos los bienes a tu alcance para volverlo loco hacia ti con la lujuria.

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